Cómo se comparte tu perfil
Versión del 27 de septiembre de 2026
Qué ve exactamente una agencia sobre ti, qué no puede ver nunca, y cómo funciona el permiso que le das para abrir un documento.
El consentimiento que diste
Al registrarte marcaste una casilla propia, separada de los Términos de uso, autorizando a Talpass a mostrar tu perfil a agencias de trabajo verificadas. Es la que hace que existas en la bolsa: sin ella no hay nada que enseñar y no hay servicio que prestar.
Por eso es un consentimiento obligatorio y no uno opcional: retirarlo equivale a cerrar la cuenta. Se hace escribiendo a kayaosv@gmail.com.
Este permiso es para que te vean. No es un permiso para abrir tus documentos: ese va aparte, agencia por agencia, y lo describe el apartado de más abajo.
Qué ve una agencia de ti
- Tu nombre de pila y la inicial de tu apellido, en la forma «Carlos M.».
- Tu edad, calculada. Nunca tu fecha de nacimiento.
- Tu ciudad y tu país de residencia, y tu nacionalidad.
- Tu experiencia laboral tal y como la hayas escrito, y los sectores en los que la tienes con sus meses.
- Tu nivel de inglés.
- Si estás disponible, y si necesitas alojamiento o transporte.
- Sellos que solo dicen sí o no: identidad verificada, carné de conducir verificado, identificador fiscal verificado, si hay un CV y si hay una grabación en inglés.
Hay además un sello de «IBAN en archivo» que hoy es siempre «no», porque Talpass todavía no pide IBAN a nadie.
Que haya un CV y que haya un audio se anuncian como un sí o un no. El archivo en sí no va ahí: el CV solo se abre con tu permiso, y el audio depende de un consentimiento propio que puedes retirar.
Qué no ve nunca sin tu permiso
- Tus apellidos completos.
- Tu correo electrónico y tu teléfono.
- Tu dirección postal, que tiene su propia regla: más abajo.
- Tu fecha de nacimiento exacta.
- Tu IBAN, con la misma regla que la dirección.
- Cualquiera de tus documentos: DNI, pasaporte, CV, carné, identificación fiscal.
Y no lo ve porque no tiene ninguna puerta por la que mirar: una agencia no tiene permiso de lectura sobre las tablas donde viven esos datos, ni siquiera parcial, ni a través de una consulta indirecta. Su única ventana es la vista seudonimizada del apartado anterior.
Eso está impuesto en la base de datos y no en la pantalla. Es la diferencia entre una garantía y una costumbre: aquí no depende de que alguien se acuerde de filtrar una columna.
Cómo te pide un documento
Una agencia que quiera ver documentos tuyos tiene que solicitarlo, diciendo cuáles quiere, y puedes acompañarlo de un mensaje. Esa solicitud te llega y decides tú.
Tienes un plazo para responder. Si no respondes, la solicitud caduca sola: el silencio no concede nada.
Si concedes, se abre una ventana de tiempo durante la cual esa agencia —solo esa— puede abrir esos documentos —solo esos—. Son dos relojes distintos: uno es tu plazo para contestar y otro es cuánto dura el acceso concedido.
Una agencia no puede tener dos solicitudes vivas contigo a la vez, para que nadie pueda insistirte hasta que cedas.
Conceder, denegar y revocar son actos tuyos. Una agencia no puede modificar el estado de su propia solicitud, y eso está impedido en la base de datos, no solo en la interfaz.
Cómo se abre el archivo, y qué queda
Cuando una agencia con permiso abre un documento tuyo, el servidor comprueba primero que el permiso sigue vivo y solo entonces emite un enlace firmado que caduca en minutos. Los archivos están en almacenamiento privado: no hay ninguna dirección pública que lleve a ellos.
En ese mismo paso se guarda la fila del registro de aperturas: qué documento, quién, cuándo, desde qué IP y con qué navegador. No hay forma de abrir un documento sin que quede.
Que la comprobación la haga el servidor en cada apertura es lo que hace que revocar sea inmediato de verdad.
Revocar
Puedes revocar un acceso concedido antes de que su ventana termine. Desde ese momento, la siguiente apertura ya no se autoriza.
Lo que no se borra es el registro de que hubo consentimiento y de lo que se abrió mientras lo hubo. Esa es su función.
El IBAN y la dirección solo los ve la agencia que te contrata
Antes de contratarte, ninguna agencia los ve, ni siquiera con tu permiso: para decidir si te quiere contratar no necesita tu IBAN ni tu dirección.
Cuando una agencia te contrata, pasa a necesitarlos: el IBAN para pagarte la nómina y la dirección para darte de alta. Desde ese momento los ve esa agencia, y solo esa. Ninguna otra, tampoco una a la que hayas dado permiso para ver tus documentos.
Hoy, además, Talpass no te los pide siquiera. El día que lo haga, este documento lo dirá antes de pedírtelos.
Tu grabación en inglés va aparte
El audio tiene su propio consentimiento, opcional y retirable con un botón desde tu cuenta. Está explicado en su propio documento.